Comentario
Editorial/Opinión
La
Verdad:
Echarle
la culpa a los demás
Editorial
El camino de la violencia y la intolerancia vuelve a abrirse paso
en el país. Al diputado Julio Montoya se le acusa de restringir
la libertad de trabajo e industria al hacer unas serias denuncias
sobre el funcionamiento de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Grupos adeptos al oficialismo le amenazan e incluso amenazan con
protestar frente a su casa por lo que ellos consideran es una
agresión.
El
presidente Hugo Chávez acusa a los diarios El Nacional
y El Universal de amañar campañas en contra de la
estatal petrolera y de agudizar las diferencias entre los dirigentes
de los partidos oficialistas. Su disgusto llega más allá
e indica que detrás de todo está Estados Unidos.
El
viernes pasado grupos chavistas protestan frente a la Alcaldía
de Maracaibo y la Gobernación del Zulia. Señalan
que hay campañas orquestadas para deteriorar la imagen
de las empresas del Estado venezolano. En horas del mediodía
se trasladan a nuestra sede y entre amenazas e insultos afirman
que el diario dice mentiras y que entorpece la labor que ellos
realizan en el estado Zulia. Manifiestan que Hidrolago es del
pueblo y que si seguimos con esta campaña volverán
para tomar represalias contra nosotros.
Los
tres casos se han presentado en la última semana. En ninguno
el chavismo ha reconocido sus equivocaciones. Tampoco se ha dicho
que esté en proceso alguna investigación para determinar
la realidad o falsedad de las acusaciones hechas por el diputado
Julio Montoya. En el caso de las agresiones a nuestra sede, de
toda una pléyade de representantes y dirigentes oficialistas
de la región, tan sólo el alcalde Gian Carlo Di
Martino y el dirigente Henry Ramírez levantaron su voz
para señalar que ese no era el camino. Quizás estén
más preocupados en los vericuetos internos y en las destituciones
que suceden una tras otra en la tolda roja.
Es
más fácil "echarle la culpa" al de afuera.
No es sencillo reconocer los errores. Y menos si en lo que se
hace se obtienen notables beneficios. Los culpables son entonces
Julio Montoya, los Estados Unidos, El Nacional, El Universal y
La Verdad. Y a ellos hay que agredirlos, desprestigiarlos, calumniarlos,
calificarlos de antirrevolucionarios. PDVSA y los partidos oficialistas
son inmaculados, por "revolucionarios". Están
vetadas las investigaciones y los cuestionamientos.
No
son muchos los caminos que nos quedan. Seguiremos informando,
porque a la hora de la verdad es lo que mejor sabemos hacer. La
política se la dejamos a los políticos. De esta
forma le somos fieles a los miles de lectores que día a
día quieren enterarse de lo que sucede en la región
de una manera cónsona y veraz.
Lo
otro es recurrir a las instancias legales para que las agresiones
no vuelvan a repetirse y se haga valer nuestro derecho a trabajar
en libertad. Opción frágil pero necesaria en estos
momentos críticos.
Una
cosa es disentir y no estar de acuerdo, y otra muy distinta es
agredir. Eso es lo que queremos que se entienda. No en vano la
sabiduría popular esgrime aquello de que "hablando
se entiende la gente"... es el mismo pueblo el que lo dice.
La
Verdad
es uno de los diarios importantes de Occidente. Los puntos de
vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por
La Verdad el 21 de septiembre del 2005. Petroleumworld alienta
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Petroleumworld 21 09 05
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