Comentario
Editorial/Opinión
VenEconomía:
Pleno, con voz pero sin voto
Venezuela
formalizó su entrada a Mercosur de una manera inédita
en la unión aduanera: Se suma a la unión como “miembro
pleno”, con voz pero sin voto. Venezuela estará en
el “proceso de adhesión” en un estado intermedio,
ni como asociado y ni como pleno total. Por ahora, y para alivio
temporal de los empresarios venezolanos, Chávez logró
un ingreso que queda en papel durante una etapa preparatoria de
dos meses, y con períodos de transición posteriores
variables para diferentes procesos y obligaciones.
La crítica de los analistas que cuestionan la entrada de
Venezuela a Mercosur no sólo está basada en que
el gobierno de Chávez no realizó consulta previa
con los distintos sectores susceptibles de ser afectados por la
entrada a la unión aduanera, principalmente los productores
agropecuarios, los industriales de las empresas siderúrgicas
y la automotriz. La queja principal es que no hubo ningún
proceso de negociación con la participación de las
partes afectadas.
Los gobiernos generalmente consultan, indagan y negocian previamente
con sus nacionales antes de entrar en este tipo de estructuras
regionales, a fin de lograr condiciones óptimas para su
país.
Por otra parte, no se conocen quiénes son los negociadores
por Venezuela, qué cosas se negociaron (si es que hubo
negociación) ni en qué términos se hicieron
los acuerdos. El ingreso se hace a espaldas del país, mediante
decisiones hegemónicas y unipersonales de unos pocos funcionarios
de gobierno comandados por el primer mandatario. La adhesión
a cualquier unión aduanera generalmente se realiza en base
a los beneficios económicos que se generan para ambas partes.
La adhesión a Mercosur es pura política, y el dejar
de lado las condiciones económicas traerá altos
costos económicos y sociales para Venezuela.
Estos hechos adquieren mayor relevancia, cuando con la entrada
a Mercosur, Venezuela deberá abrir su mercado a la importación
de productos en posición desventajosa para los productores
nacionales. A diferencia de la relación comercial de Venezuela
con Colombia, Ecuador y Estados Unidos, no existe una complementariedad
entre las economías de Venezuela y Mercosur.
Con esta decisión Chávez pone en el filo de la navaja
a la industria no petrolera del país, mientras apuntala
la de los otros países miembros. Más grave aún
es que lo que está poniendo en juego es la economía,
el bienestar y el empleo de los venezolanos.
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Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por VenEconomía
el 09 de Diciembre del 2005. Petroleumworld no se hace responsable
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Venezuela 12 12 05
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