El
Tiempo : Reacciones
inadmisibles
Editorial
Mientras
en Colombia, en ceremonia fúnebre presidida por el
presidente Álvaro Uribe en el Cantón Norte de Bogotá,
se le rendían honores nacionales al soldado Carlos Hernández
León, muerto en el combate que dio de baja a 'Raúl Reyes',
en Venezuela, el presidente Chávez decretaba un minuto de silencio
en homenaje a un "revolucionario consecuente", víctima
de un "asesinato cobarde" del gobierno colombiano.
Hay
que estar muy 'deschavetado' para ignorar de tal manera la sensibilidad
de
un pueblo; para ofender tan burdamente la sensibilidad de millones
de colombianos que hace menos de un mes, en la más masiva movilización
en la historia del país, salieron a las calles a gritar su repudio
a todo lo que representa 'Raúl Reyes'. La reacción del
mandatario venezolano revela, además, que su relación
con los dirigentes de las Farc es más profunda y emotiva de
lo que se temía. Y que su influencia sobre el presidente Rafael
Correa, del Ecuador, es más fuerte de lo imaginado.
Insólito y paradójico, pues, que un hecho recibido por
la inmensa mayoría de los colombianos como un tanto legítimo
-y sin precedentes- que el Estado se anota en la larga confrontación
con las Farc, haya generado al mismo tiempo un choque diplomático
con Ecuador y haya llevado a Chávez a escalar su enfrentamiento
con Colombia y con el presidente Uribe a niveles sin precedentes.
Quién lo diría: la muerte, en una operación militar
en las duras condiciones de una guerra irregular, del segundo jefe
de una organización armada responsable del dolor de cientos
de miles de personas ha sido calificada por Chávez como un "asesinato
cobarde".
Una
falta de conexión con las realidades y sentimientos imperantes
en Colombia muy semejante a la del artículo de Anncol, agencia
oficiosa de las Farc, que tituló la muerte de 'Reyes': 'Uribe
asesina a otro sindicalista'. Pero, más allá de estas
elocuentes demostraciones de cercanía y simpatía, este
fin de semana surgió una delicada tensión con dos países
vecinos, que debe manejarse con agilidad e inteligencia.
Además de despacharse contra Uribe con epítetos insólitos,
Chávez ha ordenado militarizar la frontera con diez batallones
y tanques y ha cerrado su embajada en Bogotá. Declaró lo
sucedido una violación de la soberanía ecuatoriana, dijo
que Colombia, con apoyo de Estados Unidos, se está convirtiendo
en el "Israel de América" y amenazó con la
guerra si una incursión similar tiene lugar en territorio venezolano.
Y
el presidente Rafael Correa -quien inicialmente había reaccionado
con más tranquilidad, luego de la llamada de Uribe, el sábado
por la mañana, en la que le explicaba los hechos- llamó a
consultas a su embajador, envió una nota de protesta por considerar
la operación contra 'Reyes' un acto de agresión y una
violación de la soberanía del Ecuador, y suspendió su
prevista visita a Cuba para atender la emergencia. Dijo que irá hasta
las últimas consecuencias para aclarar un episodio sobre el
cual, según él, su colega colombiano está o "mal
informado o miente descaradamente".
Aunque
no resulte fácil, lo primero que debe hacerse es separar
ambas crisis. Es sintomático el cambio de actitud del presidente
Correa luego de su conversación con Chávez que, como
lo dijo un analista internacional, lo hizo aparecer como "un cachorro
del imperio... venezolano". Pese a ello, el gobierno colombiano
debe hacer todos los esfuerzos por aclarar su posición frente
al ecuatoriano y normalizar las relaciones. En Quito también
deben considerar la disyuntiva de hierro en la que se encontraron las
autoridades colombianas al estar ante la oportunidad de asestar un
golpe decisivo a una guerrilla que hace tiempo usa la frontera como
puerta giratoria.
Con
Venezuela, la cosa es a otro precio (como lo es, aunque de menor
talla, con
Nicaragua, cuyo presidente, Daniel Ortega, también
habló de "asesinato" y llamó "hermano" a
'Reyes'). La relación Bogotá-Caracas, que venía
mal, recibe un golpe mortal. El cierre de la embajada equivale casi
a una ruptura de relaciones. No tiene precedentes en el sistema interamericano
que suceda, además, por causa de una operación exitosa
de un gobierno legítimo contra una organización ilegal,
calificada como terrorista en medio mundo. Alegar, como lo hizo el
canciller Nicolás Maduro, que la muerte de 'Reyes' es una "bofetada" y
un "duro golpe" al intercambio humanitario es desconocer
la confrontación armada en curso en Colombia, de la cual, las
liberaciones gota a gota de rehenes y el intercambio mismo son elocuentes
episodios.
El
caso es que, en esta, Chávez 'peló el cobre' de manera
definitiva. Su toma de partido por las Farc es cada vez más
abierta. Producto en parte de afinidades de fondo con esa guerrilla
y, también, de necesidades políticas tácticas,
luego de su derrota en el referendo de diciembre y ante unas elecciones
locales críticas en noviembre próximo, en medio de una
situación económica cada día más ingobernable,
Chávez parece lleno de razones para escalar su confrontación
con Colombia.
Su
reacción ante la muerte de 'Reyes' tiene otro efecto: más
allá de las posiciones encontradas que en Colombia existen frente
al gobierno Uribe, la gran mayoría del país cierra filas
ante lo que percibe como una hostil e inadmisible intervención
de Chávez en asuntos internos colombianos.
Habrá que ver qué pasos se dan, pero, por lo pronto,
entramos en un tenso período de confrontación, ojalá solo
verbal y diplomática, entre Colombia y Venezuela. Al prudente
silencio con el que se ha respondido hasta ahora, y sin dar pie a provocación
alguna, quizá sea hora de añadir una mediación
internacional, o de buscar que el sistema interamericano comience a
jugar un papel activo en una crisis que puede desestabilizar a toda
la región. Las cosas con Venezuela están pasando de castaño
oscuro y eso no es bueno para nadie.
El
Tiempo es uno de los principales diarios de Colombia.
Sus puntos
de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por El
Tiempo - Colombia, 03 de marzo de 2008.Reproducimos
el mismo en beneficio de los lectores.
Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir,
y divulgar a través de los medios audiovisuales e
Internet, los comentarios editoriales y de opinión
de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción
identifique, a el autor, y la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga
dentro de el uso
normal (fair use) de la doctrina de la sección
107 de la Ley de derechos de autor de los Estados
Unidos de Norteamérica
(US Copyright).