VenEconomía : Violenta
realidad
La
relación estrecha del Gobierno de Chávez
con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dejó de
ser este fin de semana un secreto a voces para convertirse en una violenta
realidad.
Nunca antes habían estado tan claros y visibles los vínculos
de Hugo Chávez y su Gobierno con las FARC como ahora, a raíz
de la muerte de Raúl Reyes y de otros 17 guerrilleros más,
en manos de un grupo comando del Ejército colombiano en territorio
ecuatoriano.
Las simpatías del mandatario venezolano con todo grupo insurgente,
pero muy especialmente con las FARC, ha sido evidenciado en decenas
de oportunidades.
Una de ellas, por ejemplo, es la sentencia firme que se ordenó contra
el Comandante Humberto Quintero Aguilar, en castigo por haber arrestado,
en cumplimiento de su deber, al guerrillero Rodrigo Granda, conocido
como el Canciller de las FARC.
Más recientemente, durante todo el proceso de liberación
de rehenes en manos de las FARC, se tiene el mensaje de solidaridad
y amistad público que llevó su Ministro de Interior y
Justicia del Gobierno venezolano a los guerrilleros que entregaron
a las diputadas Clara Rojas y Consuelo González, en enero pasado. “¡Mantengan
ese espíritu, mantengan esa fuerza! ¡Cuenten con nosotros!” Fue
la promesa del ministro Ramón Rodríguez Chacín
a los guerrilleros ese día.
Más grave aún fue la solicitud de Chávez para
que se le diera a las FARC y al ELN el reconocimiento de beligerancia
a nivel internacional como verdaderos ejércitos, que tienen “un
proyecto político y bolivariano aquí respetado”.
Otra evidencia de esta cercanía del Gobierno de Chávez
con las FARC es la indiferencia con la que recibió Chávez
de manos de Álvaro Uribe las pruebas de la existencia de campamentos
guerrilleros en territorio venezolano, a pesar de habérsele
entregado mapas y coordenadas de la ubicación de los mismos.
Ahora, Chávez con la movilización de 10 batallones y
tanques a la frontera con Colombia, y el cierre de la Embajada en Bogotá se
ha metido en un conflicto bi nacional entre Colombia y Ecuador donde,
a primera vista, no tiene incumbencia Venezuela.
Es cierto que la acción del Ejército colombiano destruyó un
campamento guerrillero en territorio ecuatoriano, lo que requiere de
una explicación por parte del Gobierno de Colombia al de Ecuador.
Pero, también requiere de amplias explicaciones por parte del
presidente Rafael Correa, el hecho de que haya permitido que ese campamento
estuviera en el Ecuador. Esto es evidencia de la complacencia de su
Gobierno con las FARC y su ingerencia en un conflicto interno de un
país soberano.
Según las últimas informaciones, las cosas parece que
se están complicando aún más. El Gobierno de Colombia
recabó en la operación militar documentos que parecen
involucrar más directamente a los Gobiernos de Correa y de Chávez
con las FARC.
De corroborarse estas denuncias, quedarían develadas las verdaderas
razones de la unilateral, emocional e irracional reacción de
Hugo Chávez, que ponen en riesgo de entrar en un conflicto de
proporciones incalculables a pueblos hermanos.
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Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por VenEconomía,
el 3 de marzo del 2008. Reproducimos el mismo en beneficio de los
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