Ricardo Mendoza : Clarines clorin clorado
este cuento ¿como te lo han contado?
“La historia esta escrita por los vencedores”
Hablar de cloro (del griego χλωρος, que significa "amarillo verdoso) es
referirse a una de las sustancias más controversiales del planeta, peligrosa
y necesaria desde su descubrimiento en 1774 por el sueco Carl Wilhelm
Scheele, se le han atribuido gran cantidad de beneficios (potabilización de
agua, detergentes, pesticidas, etc) y perjuicios (armas químicas, gas
pimienta, bombas lacrimógenas, etc), esta dualidad lo ha hecho permanecer
aun hasta la fecha entre nosotros, conviviendo con el en un clima de respeto
y consideración, no obstante rayamos en la excesiva familiaridad y
chabacanería en su producción, almacenamiento, segregado, manejo y
transporte, a expensas de poseer sólidas bases jurídicas (Ley de Sustancias
Desecho y Materiales Peligrosos, Ley Penal del Ambiente, Ley de Transito
Terrestre, Decreto 2635, Normas COVENIN 2670, 3059, 3058, 3061, 3060,
475,476, 694, 695, Resolución 40, RASDA, así como convenios internacionales
suscritos en la materia) siendo referencia y ejemplo mas haya de nuestras
fronteras en países como Argentina, Brasil, Chile, Perú, México y Colombia
por abreviar la lista, donde el manejo de dicha sustancia entre otras recibe
por parte del estado estrictos controles de regulación y supervisión.
Países que contratan a profesionales formados en Venezuela para que
evalúen, entrenen, certifiquen a sus operadores y sus procesos de seguridad
en el uso, manejo, transporte y almacenamiento de cloro, países que poseen
servicios de comunicación exclusivo para el manejo de emergencias con
materiales peligrosos, modelos tomados o mejorados dadas sugerencias o
adiestramientos hechos por nuestros hermanos, Venezuela no solo se puede
jactar de ello sino también que la mencionada sustancia la producimos bajo
proceso de electrolisis con celda de membrana, atrás quedaron los años de
las celdas de mercurio, ¿y entonces en que fallamos? ¿cual es la parte del
cuento que falta?, es innegable que nuestro país en procesos de seguridad
industrial sea de referencia en otras partes del globo terráqueo, basta revisar la plantilla laboral de importantes empresas y universidades extrajeras, transnacionales, petroleras, químicas, de servicios, eléctricas, etc. y verán sobrados compatriotas encabezar las nominas de HSEQ (Salud, Higiene
Ambiente y Calidad) o formando a hermanos hispanos el campo de Materiales
Peligrosos ¿y entonces que es lo que aquí no funciona? o acaso amigo
lector(a) Ud. cree aun que nadie es profeta en su tierra?.
A la vista de este humilde redactor creo en una desmesurable arrogancia y
desinterés por mucho de nosotros ante los beneficios, lamentablemente
intangibles y no capitalizables de la seguridad, estos que son observados
con habido interés por nuestro vecinos hispanos y no hispanos quienes ven en
nosotros el potencial que aquí es desdeñado, la claridez y convicción con
que manejamos ese producto tan difícil de vender y comprar “seguridad”, la
cual muchos escogimos como forma de vida, llevándola desde nuestros trabajos
y transcurrir cotidiano a otros hermanos y hermanas, compartiendo las
experiencias tanto de victorias como derrotas, sin embargo la falta de
continuidad, de apoyo en este tipo de actividades, la proliferación de
autodenominados “guru de la seguridad”, “especialistas en seguridad” y tan
solo son de “papel y lápiz” o “copy page”, mercaderes de oficio quienes
hasta por 30 monedas de plata Ud. puede salir graduado de Júpiter (que me
perdone el Planeta y el la Divinidad Romana) de donde obtiene la experticia
y experiencia?, la tristes y lamentables intervenciones de nuestro grupos de
respuesta naturales, quienes mas haya del arrojo y valentía exponiéndose al
elemento agresor tan solo son señales y símbolos lúgubres de un paupérrimo
apoyo del estado a estas instituciones, la decadente conveniencia de hurgar,
explotar “el momento” por parte de quienes nos representan ante el estado,
el amplio desconocimiento por parte de las autoridades en esta materia, las
interpretaciones banales y oportunistas de los amplios instrumentos
jurídicos, la incapacidad de ciudadano común con conocimiento ante la fuerza
irrestricta he indiscutible de una “chapa y tira en busca de plata” ha
deteriorado la sólida madurez alcanzada en otrora, proclive a su olvido y
la carencia del “compromiso” por cada uno de los actores involucrados
directa e indirectamente, esto hace perder la fe a mas de San Francisco de
Asís.
Clarines es tan solo una muestra, es hoy, salvando las distancias y
respetando las memorias, lo que fue Tacoa en su tiempo, una amarga
oportunidad de mejora, es el rostro visible de un fallo global de nuestros
procesos de seguridad, es un llamado de introspección, de buscar no a quien
culpar porque como en los tiempo del Circo Romano eso solo calmara a la
muchedumbre y ello no evitará que la historia se repita, es ir tras el ¿en
que fallamos? aunque esto sea motivo de poner las barbas en remojo, cual es
la causa raíz? que elementos se conjugaron para recrear tan truculento
escenario? que tan efectiva fue nuestra intervención? pudo ser peor?
realmente estamos preparados en respuesta tanto industrial como urbana?
quienes nos forman? las comunidades pueden manejarse en estos escenarios?,
las interrogantes aumentan en la medidas que aceptemos la realidad y no
temamos ser llamados “profetas del desastre” o “señor de las calamidades”,
el primer paso es reconocer abiertamente nuestras debilidades, el abanico de
posibilidades de estudio no deben esperar que su fuerza de despliegue este
alimentada por las vidas perdidas en dichos acontecimientos ya
materializados, en esta ocasión no hay vencedores.

