VenEconomía: ¡Y no aprenden!
PDVSA no quiere aprender, o no le interesa hacerlo. Por lo menos eso es lo que demuestra al lanzar al mercado una nueva emisión de petrobonos.
En julio de 2009, PDVSA hizo una emisión de bonos que resultó bien cuesta arriba colocar. Para hacerlo, tuvo que enmedar cuatro veces la oferta. Ni aún así la terminaron de colocar. Sólo después del cierre de la emisión y a punta de presiones lograron que la banca venezolana la asumiera.
Ahora PDVSA ha anunciado una nueva emisión de bonos donde repite muchos de los errores del pasado reciente.
La nueva emisión consiste en tres petrobonos: Dos bonos que vencen en 2014 y 2015 por un monto de colocación de $1,3 millardos cada uno. Y un bono a vencer en 2016 por $400.000.000, siendo el monto mínimo de inversión de $3.000,00 por unidad. El trío de petrobonos será emitido en dólares, pagaderos en bolívares a 138% de su valor nominal y a tasas de interés de 4,9%, 5,0% y 5,125%, respectivamente.
En esta oportunidad la “autosuficiente” PDVSA lanza esta nueva emisión sin contar con la opinión de expertos de entidades como el CitiBank y el Deutsche Bank, lo cual conducirá a caer en errores de principiantes que harían que la emisión fuese invendible.
Por ejemplo, todas las emisiones internacionales de los países están supeditadas a la Ley de New York o de otras jurisdicciones internacionales. Pero, la bolivariana PDVSA ha supeditado esta emisión a la Ley de Venezuela.
Por otro lado, establece que los intereses serán gravables a 5% para los inversores extranjeros y a 34% para los venezolanos.
Cabe recordar que PDVSA no ha publicado la información financiera de la estatal para el primer trimestre de este año, y mucho menos para el segundo.
Además se debe tener en cuenta que con esta emisión Venezuela ha ofrecido bonos por unos $11 millardos en cuatro meses, un monto que claramente excede la capacidad de absorción de deuda venezolana por mercados extranjeros.
Para rematar, el precio fijado por PDVSA (138%) es demasiado alto. Los analistas estiman que la nueva emisión se negociará en los mercados internacionales a 55% de su valor facial, o menos. Suponiendo que el precio sea de 55%, el comprador que venda sus bonos terminaría obteniendo dólares a Bs.F.5,39:$. (Es decir, a un precio mayor que el permuta actual).
Todo esto lleva a pensar que esta emisión nace con plomo en las alas, condenada a fracasar. Ahora vendrán las marchas y las contramarchas, así como los forcejeos para, eventualmente, lograr colocar a duras penas la emisión a un precio que oscile entre 100 y 110% (es decir entre Bs.F.3,90:$ y Bs.F4,30:$).
Lo cierto es que el Gobierno de Hugo Chávez dará con esta emisión un nuevo golpe a la capacidad crediticia de Venezuela.

