VenEconomía: La estocada final
El Gobierno le está dando la estocada final al sistema monetario, financiero y cambiario del país, con la destrucción del Banco Central como autoridad monetaria autónoma e independiente.
La regla de oro de los bancos centrales del mundo es que son autónomos y no están subordinados a poder estatal alguno.
En el momento cuando se rompe esta regla de oro y se comienzan a someter las decisiones del Banco Central a los designios de otros poderes públicos se condena al país a caer en alta inflación, devaluación y al caos económico.
La Constitución de 1999 de Venezuela recogió este principio en su artículo 318, cuando dictó que el “Banco Central de Venezuela es persona jurídica de derecho político con autonomía para la formulación y ejercicio de las políticas de su competencia”. Así como cuando en su artículo 320 dictó que “el Banco Central de Venezuela no estará subordinado a directivas del Poder Ejecutivo y no podrá convalidar o financiar políticas fiscales deficitarias”.
No obstante, el Gobierno de Hugo Chávez ha venido socavando consistentemente a lo largo de estos casi once años en ejercicio, la autonomía del Banco Central con una serie de subterfugios y artilugios nada transparentes.
Es de recordar que uno de los mecanismos ilegales a los que más ha recurrido ha sido a los traspasos de las Reservas Internacionales desde el Banco Central al Fonden sin contar con su contraparte en activos. Es claro que estos traspasos no son más que un mecanismo burdo de financiar los déficit del Gobierno Central.
Pero, ahora el Gobierno se está dejando de subterfugios, y se está preparando para violar con total descaro la Constitución de la República y la autonomía del BCV.
Este jueves, ante el fracaso de la emisión los petrobonos 2014, 2015 y 2016, la Asamblea Nacional aprobó en 1ª discusión la reforma de la Ley del Banco Central, con la que se habilita al BCV para comprar y vender en mercado abierto los bonos de PDVSA.
Además de que en su artículo 6 contempla que el ente emisor podrá otorgar créditos con garantías de títulos de crédito emitidos por la República o por entes descentralizados…”….para financiar programas prioritarios para la “revolución”, “en materia manufacturera, agraria, construcción, agro-alimentario y proyectos de capacidad exportadora, así como aquellos destinados a la formación de oro monetario”.
Por si ello fuese poco, de aprobarse la Ley, el Directorio del BCV calculará semestralmente “el nivel adecuado de reservas internacionales”, y traspasará los supuestos excedentes dentro de los 15 días siguientes al término del semestre.
Es decir, con todo esto se estaría conformando la maquinita de hacer dinero inorgánico para mantener la caja chica del Gobierno llena.
Cabe recordar que el BCV es el único ente que tiene el poder de crear moneda nacional. Cuando el BCV compra bonos o cualquier otro instrumento, no es que un agente económico saca dinero de un bolsillo para entregarlo a otro agente.
Ese dinero lo saca el BCV de la nada. Lo peor es que con ello destruye el valor de la moneda, tanto su poder de compra local como el de las transacciones internacionales.
Todo esto se reduce a la intención de que el BCV se convierta en el gran financista de la gestión deficitaria del Gobierno de Chávez, en perjuicio del futuro de los venezolanos.

