Gustavo Coronel:PDVSA en 2002:
violación, protestas, despidos, paro y tragedia
El 15 de Enero de 2004 Hugo Chávez presentó ante la Asamblea Nacional su versión de lo ocurrido en PDVSA durante 2002 y 2003. Hablando con un acento pomposo, mezcla de Fidel Castro y Joselo, el dictador dijo esencialmente que el 2003 “les había traído el regalo de PDVSA”. Mencionó algo llamado el Plan Colina, en base al cuál el había diseñado la estrategia para apoderarse de PDVSA. Dijo: “aplicamos la estrategia de Zamora….. crisis en Chino significa oportunidad. Algunas veces la crisis tiene que ser generada… lo que hicimos en PDVSA fue necesario… cuando comencé a despedir gente con el pito estaba provocando la crisis. Cuando nombré a Gastón Parra presidente de PDVSA y a su nueva Junta Directiva yo estaba provocando la crisis…ellos respondieron y la crisis apareció… “.
En este discurso Chávez confesó y se jactó publicamente de haber generado la crisis de PDVSA para poder controlarla politicamente, algo que no había podido lograr hasta ese momento. Para generarla, dijo, despidió a 20.000 técnicos y gerentes de PDVSA, a fin de incitarlos a protestar. Claro que reaccionaron. No tanto para proteger sus empleos sino para protestar contra el asalto de los bárbaros contra la empresa a la cuál ellos y ellas le habían dedicado muchos años de trabajo honesto. El nombramiento de Gastón Parra, un profesor universitario marxista, ignorante de la industria y poseedor de un resentimiento acomplejado en contra de los petroleros, tenía que ser protestado por la gerencia profesional. Este nombramiento era claramente atentatorio contra la buena marcha de PDVSA.
El criminal fue, pués, Hugo Chávez, y el mismo lo admitió con orgullo frente a los asombrados miembros del cuerpo diplomático, quienes no podían creer en lo que estaban oyendo, a un presidente hablar como un hampón orgulloso de sus fechorías.
Los gerentes y técnicos petroleros habían sido formados bajo una filosofía que fue expresada con perseverancia y gran claridad por el primer presidente de PDVSA, el General Rafaél Alfonzo Ravard. El habló siempre de cinco componentes esenciales para PDVSA: Meritocracia, Apoliticismo, Autonomía Financiera, Normalidad Operativa y Gerencia Profesional. El nombramiento de Gastón Parra y su junta directiva de payasos chavistas terminaba con todo eso. No podía ser aceptable para la gented con decoro e integridad profesionales.
Esa violación de los principios de PDVSA condujo a la eliminación de la flor y nata de la gerencia petrolera, a las protestas generalizadas, al paro petrolero y huelga general y, finalmente, a la tragedia de una empresa petrolera convertida por el paracaidista en nido de corrupción e ineficiencia, vendiendo pollo y yuca en las plazas públicas.
El tiempo es el juez implacable de los hechos. En 2002 y 2003, el chavismo quiso hacer ver la protesta de la Gente del Petróleo como una agresión contra la nación. Hoy sabemos que Hugo Chávez fue el promotor de la crisis de 2002 y sabemos quienes han sido los verdaderos criminales. Desde que Chávez politizó a PDVSA esta empresa ha perdido 800.000 barriles diarios de capacidad de producción, sus refinerías están mál mantenidas, se importan gasolinas, la exploración está paralizada, la comercialización está en manos de mafias corruptas, la faja del Orinoco se encuentra llena de chinos, iraníes, vietnamitas y rusos, unos 350.000 barriles diarios de petróleo venezolano se encuentran distribuídos a pérdida para favorecer a Fidel Castro, Evo Morales, Daniél Ortega y otro amigotes, los contratistas protestan porque no les pagan o les cobran mordidas para pagarles y la corrupción es galopante. La empresa está en manos de Rafaél Ramírez, José Luis Parada y otros personajes de similar categoría. Por cierto, uno de ellos, Félix Rodríguez, escribe sobre los acontecimientos de 2002/2003 en estas mismas páginas. Este personaje, muy allegado a Hugo Chávez, estuvo en CITGO, como presidente. Era el hazmerreir de la empresa porque no hablaba inglés. Durante su pasantía por CITGO aquella empresa recibió mucha atención de las autoridades estadounidenses y hasta de la Asamblea Nacional chavista, por sus actividades financieras y gerenciales irregulares: pagos de CITGO a congresantes venezolanos de vacaciones en USA; contratos de asfalto dados a dedo; la recompra de notas financieras de CITGO por $550 millones en circunstancias poco claras. El auditor de CITGO, Vladimir Noriega, describió la situación financiera de esa empresa como “patética”. El programa de combustibles subsidiados de CITGO en USA fue ordenado directamente a Rodríguez por Hugo Chávez y ha representado una pérdida para la nación venezolana estimada en unos $500-600 millones durante su vigencia.
***********
La protesta de la Gente del Petróleo fue un acto de dignidad frente a la barbarie chavista. Cada día que pasa vemos a PDVSA hundirse más en el pantano de la mediocridad y de la corrupción y comprendemos la justeza de la posición asumida por la Gente del Petróleo en 2002/2003. Ellos sabían lo que se nos venía encima con estos bárbaros a cargo de la empresa. Después hemos visto como Alí Rodríguez la prostituyó, como Rafaél Ramírez, vestido de “gojo” le habla a los empleados y los carajea con un lenguaje hamponil, como se le dan contratos millonarios a empresas de perforación de maletín, como hasta Luis Tascón los acusa de corruptos. Vemos como las cifras de producción son adulteradas y como los dineros obtenidos por la venta del petróleo van a parar directamente a los bolsillos del ejecutivo para ser gastados sin transparencia alguna, sin atender a las leyes y reglamentos del país.
PDVSA ya no existe. Lo que existe es un mamotreto manejado por incompetentes sin decoro. Una vez que amanezca habrá que redefinir la estructura y la manera de operar la industria petrolera nacional.

