A doce días de la jornada de elecciones, tiene un ligero
favoritismo
Hace
90 días, las probabilidades de que Manuel Rosales ganara
la presidencia eran de 1 a 100. Pero ahora, a doce días
de la jornada de elecciones, tiene un ligero favoritismo. La
forma en que logró este milagro va a cambiar la política
venezolana a partir de ese día.
Su tarjeta
de débito Mi Negra, que distribuirá la riqueza
petrolera a las familias, marca un viraje tras décadas
de fracasos gubernamentales al enfrentar la pobreza de manera
directa y efectiva. A la mayoría de los venezolanos les
encanta. De hecho, una de cada cinco personas que votan por
Chávez quieren a Mi Negra, y si se cambian a Rosales
el día de las elecciones, él obtendrá una
gran victoria. Pero incluso si no gana, Rosales tiene una leve
ventaja de 52/48.
De
proposición
Su rechazo a los regalos en el extranjero pone a Venezuela en
primer lugar y a Chávez a la defensiva. Rosales es el
candidato de la proposición, no sólo de la oposición.
Es un gobernador que produce resultados, los cuales han dejado
al descubierto enormes debilidades en los insignificantes resultados
de Chávez.
Rosales
se colocó a distancia de impacto al dar su poderoso mensaje
de Mi Negra a las familias de los barrios todos los días.
Haciendo caso omiso del sentido común, incursionó
en territorio de Chávez y conquistó muchos corazones
y mentes allí. Para apuntalar su base de apoyo en los
barrios, Chávez retiró todas las trabas al dinero,
las amenazas y la propaganda, pero tiene 48%, y hay señales
de que la caída aún no ha terminado.
Posibilidades
En Salir de Chávez y de la Pobreza -actualmente en las
librerías venezolanas-, describo cómo el estado
petrolero de Alaska derrotó la pobreza y multiplicó
su crecimiento económico en una generación al
invertir la riqueza petrolera directamente en la gente. Si cuentan
correctamente los votos de Rosales, tiene una buena posibilidad
de hacer lo mismo por Venezuela.
Y si no
cuentan los votos correctamente, Rosales, como es de esperar,
demostrará una vez más que es un líder
con fortaleza de ánimo. Es un hombre a la altura del
desafío. La hora de Manuel Rosales y Mi Negra se acerca,
mientras que el tiempo se le acaba a Chávez.