Roberto
López Sánchez :La
renacionalización
de Sidor es un triunfo de la clase trabajadora
La renacionalización de Sidor es un triunfo de la clase trabajadora
contra la burguesía internacional y la derecha endógena
La
renacionalización de la empresa Sidor por parte del gobierno
bolivariano constituye un golpe a las políticas privatizadoras
del capitalismo global, y al mismo tiempo golpea también a
la derecha endógena que dentro del chavismo pretendía
escamotear las reivindicaciones de los trabajadores y doblegarse
a los intereses de la transnacional argentina.
Desde
hace más de 30 años, el centro de poder del
capitalismo globalizado impuso las políticas privatizadoras
como la receta salvadora que lograría reestablecer el crecimiento
de la tasa de ganancias de la burguesía internacional, a costa
del sacrificio de las reivindicaciones obreras y la modificación
de toda la legislación laboral que se había fortalecido
al amparo del “estado benefactor” y el anterior modelo
keynesiano. El neoliberalismo logró conquistar el mundo gracias
al poder de instituciones como el Fondo Monetario Internacional y
el Banco Mundial, sin dejar de recurrir a los cañones y balas
de dictaduras sangrientas como la de Pinochet en Chile.
Fue
ese modelo privatizador del neoliberalismo el que permitió que
Sidor pasara a manos de compañías extranjeras durante
los años 90. De la misma forma se privatizó la CANTV
y se dio pie a la apertura petrolera, procesos que en fechas recientes
fueron revertidos también por el estado venezolano.
La
empresa Ternium constituyó un ejemplo de la aplicación
concreta de la desregulación o flexibilización de las
relaciones laborales, mediante un proceso progresivo en que se perdieron
las anteriores reivindicaciones de sus trabajadores y se implementaron
formas de explotación salvaje de la mano de obra. Estos aspectos
han sido abundantemente explicados en las últimas semanas
por el sindicato Sutiss y sus principales dirigentes.
Pero
la lucha de los trabajadores por defender sus legítimos
y legales derechos laborales se encontró no sólo con
la oposición de los empresarios. De manera sorpresiva, junto
a la empresa terminaron colocándose personeros significativos
del gobierno chavista, como el Ministro del Trabajo José Ramón
Rivero y el Gobernador de Bolívar Rangel Gómez. Estos
personajes han sido barridos también por la decisión
de renacionalizar Sidor.
El
triunfo de la lucha de resistencia de los sidoristas ha permitido
demostrar lo justo de todos los
paros, movilizaciones y protestas
que los trabajadores organizaron en los meses recientes. En cierta
forma, este triunfo de los obreros sidoristas es también la
derrota más contundente que ha sufrido la burocracia de la
FBT enquistada en el ministerio del trabajo. Esta burocracia endógena
ha pretendido hacerse con el control del movimiento de trabajadores
en Venezuela aprovechándose de su poder ministerial, mediante
la presión, el chantaje, la intimidación, y las medidas
represivas concretas contra los movimientos sindicales y dirigentes
que no se han doblegado a sus aviesas intenciones.
Pero
toda su politiquería neoadeca se estrelló en
esta oportunidad con el muro de la lucha obrera sidorista. Con qué cara
se puede presentar ante el país el ministro Rivero, luego
de haber despotricado durante semanas en contra del sindicato Sutiss
y de sus principales directivos, después de haber consentido
la feroz represión que en varias oportunidades desató contra
los trabajadores la Guardia Nacional, bajo las órdenes del
gobernador Rangel. Las decenas de heridos y de detenidos que hubo
entre los trabajadores sidoristas, las pérdidas materiales
sufridas en su patrimonio personal (los vehículos destruidos
por la arremetida de la GN), hoy son compensados por esta medida
que ha decidido el presidente Chávez.
Sidor
en manos del estado venezolano debe entenderse como la oportunidad
para abrir un proceso de participación de sus trabajadores
en la conducción de la empresa. Para ello se tiene la experiencia
del consejo de trabajadores que funcionó en Alcasa mientras
Carlos Lanz estuvo al frente de dicha empresa. Para ello se cuenta
con las propuestas debatidas en el marco de la propuesta de reforma
constitucional, referidas a los consejos de trabajadores como parte
del poder popular.
Estas
propuestas deben impulsarse a partir de la organización
ya existente, es decir, a partir de las iniciativas del propio sindicato
Sutiss y sus principales dirigentes. Quienes resistieron la represión,
las amenazas y chantajes de la empresa y de la derecha endógena,
tienen hoy todo el derecho y toda la moral para encabezar cualquier
propuesta de reorganización laboral-empresarial de Sidor.
Roberto
López Sánchez es
historiador.
Sus puntos de vista no necesariamente
son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por Aporrea,
el 10 de abril del 2008.Reproducimos el mismo en beneficio de
los lectores.
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