¡QUÉ BUENO RESULTA ESCUDRIÑAR entre los pliegues de la noticia! En lo que está en el subsuelo. Lo que deriva de la actuación de ciertas personas. ¿Por qué lo digo? Fácil. Me acojo a los hechos, sin condimentarlos.
UNO DE LOS BARONES de la justicia de la Cuarta República, mezcla sabia de copeyano y adeco, injerto, como diría el inolvidable Prieto Figueroa, de cachicamo con tortuga, el ex magistrado de la antigua Corte Suprema de Justicia, abogado constitucionalista y actual presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales (¡cuántos títulos por favor), Ramón Duque Corredor, pontificó como ya es normal en él acerca del actual funcionamiento de la justicia. Lógicamente lo hizo, como tiene que ser, en el diario de Bobolongo del pasado domingo 3 de enero. Se trata, pues, de una declaración fresquecita. Servida en bandeja a la campaña golpista que el diario mantiene para escarnecer a las instituciones de la Quinta República.
ENTRE OTRAS COSAS que dice el ínclito ex magistrado, es que en Venezuela existen dos Estados: uno, el que está dentro de la Constitución, y, otro, el que está fuera. ¡Bingo!: la lucidez del ex magistrado es genial y de doble vía. En su lenguaje, extraído de la afirmación del padre Arturo Peraza (¡ojo pelao!), habría que preguntar cuál está dentro y cuál fuera de la Constitución: el del 11-A que el ilustre constitucionalista apoyó sin remilgos, o el del 13-A del cual fue él una de sus desoladas plañideras. Para Duque Corredor hay un Estado marginal producto de la manipulación que la Asamblea Nacional y la Sala Constitucional hacen de los textos legales, y otro Estado que es el que describe la Constitución del 99. ¡Qué enredo, por Dios! Resulta que el viudo de la magistratura puntofijista se aferra a la Constitución bolivariana a la que socavó y tiene los riñones de descalificar a la que se mantuvo vigente por la acción del pueblo y la Fuerza Armada al calificarla de marginal.
ENTRE OTRAS COSAS que dice el ínclito ex magistrado, es que en Venezuela existen dos Estados: uno, el que está dentro de la Constitución, y, otro, el que está fuera. ¡Bingo!: la lucidez del ex magistrado es genial y de doble vía. En su lenguaje, extraído de la afirmación del padre Arturo Peraza (¡ojo pelao!), habría que preguntar cuál está dentro y cuál fuera de la Constitución: el del 11-A que el ilustre constitucionalista apoyó sin remilgos, o el del 13-A del cual fue él una de sus desoladas plañideras. Para Duque Corredor hay un Estado marginal producto de la manipulación que la Asamblea Nacional y la Sala Constitucional hacen de los textos legales, y otro Estado que es el que describe la Constitución del 99. ¡Qué enredo, por Dios! Resulta que el viudo de la magistratura puntofijista se aferra a la Constitución bolivariana a la que socavó y tiene los riñones de descalificar a la que se mantuvo vigente por la acción del pueblo y la Fuerza Armada al calificarla de marginal.
OTRA COSA: El presidente de Fedecámaras (¿aún existe este organismo?), Noel Alvárez, dice estar en desacuerdo con el Decreto de CORPOELEC que restringe el horario de los centros comerciales, bingos y casinos. Lo considera “muy delicado”, y le recomienda al gobierno “dejar esas miradas de confrontación”. En otras palabras, que este señor quiere que la gente, el común, los ciudadanos, se vean afectados por los cortes eléctricos y no los grandes centros de consumo y, en particular, los bingos y casinos. ¡Qué inmoral!-