Caos
operacional: Más de 100 celdas fuera de servicio en Alcasa
Por Oscar Fernando Murillo
Correo del Caroni
ANACO
Petroleumworld.com.ve 23 11 06
El dirigente sindical y diputado suplente de la Asamblea Nacional, José
Gil, denunció este miércoles una serie de problemas técnicos
en CVG Alcasa que han llevado a la reductora de aluminio a una "crisis
operacional", por lo cual hizo un llamado a la Corporación
Venezolana de Guayana para que inspeccione e intervenga la empresa.
Según Gil, quien además lidera el Movimiento 21 que hace
vida en la factoría, las decisiones burocráticas privan
sobre aquellas requeridas con urgencia "para preservar la producción"
y no se está cumpliendo con el proceso de cogestión encargado
al presidente Carlos Lanz, a quien responsabilizó por la situación
actual de la reductora.
Entre los casos citados, señaló que sólo cuatro
de las 32 celdas (12,5%) que componen la línea 4 están
en funcionamiento, mientras que en la línea 1 están fuera
de servicio el 30 por ciento. Además, asegura que el aluminio
que sale de la línea 3 no tiene la calidad requerida, y en el
área de envarillado hay tres hornos que no funcionan, lo cual
afecta el resto del proceso.
José
Gil y miembros del Movimiento 21 evaluaron la gestión de Carlos
Lanz como un divorcio entre lo técnico y lo gerencial El Movimiento
21 -factor sindical que hace vida en Alcasa y cuyo líder es el
dirigente y hoy diputado suplente de la Asamblea Nacional, José
Gil- atribuyó al manejo técnico-gerencial de la administración
de la empresa una supuesta "vulnerabilidad" operativa de la
reductora de aluminio primario, al tiempo que llamó la atención
sobre la desviación de la cogestión anunciada por el presidente
Hugo Chávez Frías para ser aplicada en esta factoría.
Indicaron que hace
20 meses se inició un proceso de cogestión que fue encargado
al presidente de la empresa, Carlos Lanz, no obstante el Movimiento
21 asegura que el proceso "no está cumpliendo con las disposiciones
emanadas de la Presidencia de la República, todo lo contrario,
hoy en día son comunes las decisiones burocráticas por
encima de aquellas que se requieren con urgencia para preservar la producción".
En este sentido,
el balance sobre la cogestión de Carlos Lanz que esbozó
este miércoles el Movimiento 21 no es nada halagador. "Existe
un divorcio entre lo técnico y lo gerencial", acotó
José Gil.
"A pesar de
decirse que estamos inmersos en un proceso cogestionario, el presidente
Carlos Lanz no ve, no escucha y no entiende nada distinto a lo que él
y su equipo diseña, planifica y ejecuta".
"Suena contradictorio,
pero la realidad es que luego de estos meses de supuesta cogestión
obrera la operacionalidad (sic) de Alcasa no es mejor que antes e incluso
ha empeorado como hoy responsablemente lo estamos haciendo público,
de manera tal que se prendan las alarmas y puedan tomarse medidas correctivas",
apuntó Gil.
Luego de la exposición
que hiciera el líder del Movimiento 21 y coordinador regional
de la Fuerza Bolivariana de Trabajadores (FBT), éste cedió
la palabra al secretario de actas y correspondencia de la seccional
de empleados, Alberto Marín; y Arquímedes Hidalgo, segundo
vocal del comité ejecutivo, quienes detallaron algunos elementos
de las irregularidades operativas.
Déficit
de varillas
Indicaron los dirigentes sindicales que en el área de envarillados
tres hornos están fuera de servicio, que origina un déficit
de varillas y por consiguiente "coloca en jaque las líneas
de producción".
En la Línea
1 de producción -recalcaron- el 30% de las celdas están
fuera de servicio, es decir un aproximado de 74 celdas. La calidad del
metal en la Línea 3 preocupa al Movimiento 21, pues al parecer
no cumple con las especificaciones técnicas óptimas de
calidad.
"Sin duda
alguna, esta situación coloca a la planta en un punto vulnerable",
afirmó Hidalgo. Añadió que de 216 celdas en la
Línea 4 sólo 32 estarían funcionando.
"El presidente
Lanz habló de un plan de contingencia para ajustar detalles en
la producción, sin embargo hoy vemos que dicha contingencia no
produjo resultados favorables, mientras tanto siguen tomándose
decisiones burocráticas", afirmó.
Por lo anteriormente
descrito, el Movimiento 21 instó a las autoridades de la Corporación
Venezolana de Guayana, específicamente al presidente Daniel Machado
y al vicepresidente Lenín Berrueta, a detener este "descalabro
gerencial".
"Sería
oportuno que la CVG ordenara una inspección o auditoría
interna en la planta para así verificar lo cierto de estas denuncias
y de este modo rescatar nuestras líneas de producción
de aluminio primario", sentenció Gil.
¿Cogestión
amarrada?
Mientras el Movimiento 21 manifestaba su balance sobre la cogestión,
en los predios de CVG Alcasa, en la gerencia, administración
y organización sindical, destacaron que con esta cogestión,
cuyo mentor es Lanz, ha habido más espacio para la participación
de los trabajadores, pudiendo el sindicato y los trabajadores elegir
a los gerentes, aunque estas elecciones para el Movimiento 21 "no
pasan de ser otro trámite burocrático más".
Portavoces de la
empresa traen a colación y en este caso enfatizaron que la empresa
es parte de la CVG, por lo que su plan de negocios, de producción
y comercialización, es decir todo lo fundamental, sigue siendo
decidido por los jefes de la corporación y el Ministerio de Industrias
Básicas y Minería.
"No
por casualidad, en diversas ocasiones la gerencia de Alcasa ha insistido
que la segunda fase de la cogestión es la de mejorar y aumentar
la producción. Jamás hemos negado nada. Todo lo contrario",
dijo la fuente consultada, al tiempo que confirmó la existencia
de un plan desestabilizador en la empresa.
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