El presidente Hugo Chávez dará un
paso crucial este 1 de mayo en su ambicioso plan de nacionalización de
sectores económicos estratégicos de Venezuela, cuando tome el control
de los proyectos petroleros en la Faja del Orinoco, donde estaría la mayor
reserva mundial de crudo.
La medida es parte de un agresivo plan de nacionalizaciones iniciadas por Chávez
en enero, luego de su reelección en diciembre, que ya afectó a
las telecomunicaciones, la electricidad, además de la intervención
de tierras, el control de frigoríficos y la regulación del servicio
médico privado.
Las multinacionales tienen dos meses más para pactar antes del 1 de julio
las condiciones finales de la nueva relación y Venezuela ha ofrecido compensar
a las empresas con indemnizaciones por sus valores en libros y no por las estimaciones
de mercado.
De acuerdo con cálculos privados, los negocios en la Faja del Orinoco,
en el este de Venezuela, involucran un estimado de unos 20.000 millones de dólares.
Venezuela busca certificar en 2008 que en esa zona alrededor del caudaloso río
Orinoco existen unos 270.000 millones de barriles de petróleo recuperables,
si se considera la tecnología actual, lo que colocaría a Venezuela
adelante del país líder mundial en reservas, Arabia Saudita.
Sin embargo, el petróleo en la Faja es crudo no convencional, muy pesado,
con un alto contenido de azufre y de difícil explotación y comercialización,
que necesita un complejo proceso antes de ser refinado.
Los cuatro proyectos de la estatal venezolana en la Faja para extraer crudos
extrapesados con capital venezolano y extranjero producen en conjunto la quinta
parte del crudo de Venezuela (600.000 barriles diarios), que son refinadas en
un complejo, Jose, ubicado en las costas del Caribe.
La
producción total de Venezuela, quinto exportador mundial, se ubicó en
3,09 millones de barriles diarios, por debajo de la meta de 2006 que fue de
3,3 millones de barriles, casi la mitad de los cuales
se exportan a Estados Unidos.
Seis de siete trasnacionales asociadas a la empresa petrolera PDVSA en la extracción
de crudos extrapesados en la zona del Orinoco, una zona despoblada de 55.300
km2 al sureste de Venezuela (dos veces el tamaño de Israel), firmaron
la semana pasada memorandos de entendimiento para traspasar la mayoría
accionaria a la estatal.
A partir del 1 de mayo, PDVSA controlará como mínimo 60% de las
acciones de la empresas mixtas con la francesa Total, la noruega Statoil (Sincor),
las estadounidenses Chevron Texaco (Ameriven) y Exxon Mobil, British Petroleum
y la alemana Veba Oel (Cerro Negro).
Los cuatro mega-proyectos son: Ameriven, Sincor, Petrozuata y Cerro Negro.
Ameriven la formaron Conoco Philips, 40%; Chevron, 30% y PDVSA, 30%; Cerro
Negro está 41,6% en manos de Exxon-Movil; British Petroleum, 16,7% y
PDVSA con 41,6%; de Sincor son parte la francesa Total (47%), PDVSA (38%) y
la noruega
Statoil (15%); y Petrozuata es 50,1% de Conoco Phillips y 49,9% de PDVSA.
La estadounidense Conoco Philips (40% en Ameriven y 50,1% en Petrozuata), mantuvo
hasta última hora las complejas negociaciones y hasta el momento no
ha
firmado un acuerdo.
La medida nacionalizadora afecta además a los relativamente pequeños
convenios de explotación a riesgo y ganancias compartidas en el Golfo
de Paria (este), donde participan la empresa estatal de China y la italiana ENI,
que decidió no firmar y proseguir las negociaciones en el límite
del plazo.
Venezuela aspira a convertirse en el país con la mayor reserva petrolera
del mundo, si logra certificar en 2008 que existen 260.000 millones de barriles
explotables de crudo extrapesado en la faja.
En 2006 se cumplieron 70 años de la perforación del primer pozo
en la Faja del Orinoco, el cual resultó seco en 1938.
Si las empresas estatales aliadas de Venezuela certifican que la Faja es la
acumulación
de petróleo movible más importante del mundo, se colocaría
adelante de las arenas de Atabasca en Canadá, de las 'lutitas' petrolíferas
de Wyoming, Utah y Colorado en Estados Unidos y otras similares en China, Australia,
Alemania, Estonia y Brasil.
La Faja es la única fuente importante de reemplazo de la declinación
de los campos petroleros tradicionales de Venezuela.
AFP 29
04 07