Argentina
y Brasil avanzan en Buenos Aires en estrategia energética
común
AFP
BUENOS AIRES
Petroleumworld.com.ve 30 04 07
Los presidentes de Argentina, Néstor
Kirchner, y de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, avanzaron este viernes en Buenos
Aires en la elaboración de una estrategia común en materia de energía,
incluso en los biocombustibles, reveló el canciller brasileño,
Celso Amorim.
Los presidentes conversaron sobre "una estrategia común no sólo
sobre biocombustibles sino sobre energía en general", dijo Amorim
en rueda de prensa al término de la reunión que ambos mandatarios
sostuvieron en la residencia de Olivos, en la periferia norte bonaerense.
La explotación del etanol como fuente de energía es promovida por
Brasil, el mayor productor sudamericano del combustible elaborado en base a maíz
y caña de azúcar.
Según el canciller, Kirchner y Lula también analizaron la agenda
que tratarán los ministros de Finanzas de la región en una reunión
que se celebrará el mes próximo en Quito y cuyo punto principal
es la creación del denominado Banco del Sur, un proyecto que impulsan
los gobiernos de Argentina y Venezuela.
"Hablaron de integración, biocombustibles y Banco del Sur",
reveló a la AFP una fuente gubernamental argentina.
Lula y Kirchner se mostraron relajados antes del encuentro y posaron para los
fotógrafos, aunque se abstuvieron de formular declaraciones y tampoco
se difundió documento alguno tras la reunión en la que no estaba
previsto la firma de convenios bilaterales.
El abrazo en público pareció dejar atrás desacuerdos por
los alcances de la iniciativa para la creación del Banco del Sur y resultó un
corolario del público apoyo que expresó Lula días atrás
a una eventual reelección de Kirchner en los comicios del 28 de octubre,
aunque aún resta definir la candidatura.
La reunión tuvo "un saldo positivo" se limitó a decir
Amorim, presente en el encuentro junto a su par argentino, Jorge Taiana y al
ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Tras la cumbre, la senadora y primera dama, Cristina Fernández junto a
Kirchner, guiaron al mandatario brasileño en una breve recorrida por los
jardines de la residencia presidencial y luego compartieron un almuerzo.
En forma paralela a la reunión entre los mandatarios, la ministra de Economía
de Argentina, Felisa Miceli, expuso en una reunión ministerial bilateral
sobre "la integración del Mercosur, biocombustibles y la situación
en Ecuador", precisó Amorim.
El ministro De Vido subrayó que Argentina y Brasil "tienen cada uno
proyectos nacionales propios" en materia de energía, aunque "existe
la posibilidad de que se de una sinergia en algunas cosas" para emprender
proyectos en común.
De Vido descartó cualquier posibilidad de que Brasil exporte grandes volumenes
de biodisel a Argentina. "Tenemos que defender a nuestros productores",
acotó.
El ministro confirmó a la prensa que seguirá analizando los temas
sobre energía con sus pares brasileños en una próxima reunión
en Brasil el 15 de mayo.
De Vido formuló declaraciones a la prensa al término de un un almuerzo
en un restaurante que compartió con Taiana, Amorim y Miceli.
El canciller Taiana precisó que ambos presidentes analizaron "aspectos
de interés común ante la Organización Mundial del Comercio".
Amorim, por su parte, indicó que también se analizó la puesta
en marcha de "un mecanismo financiero argentino-brasileño" sobre
el que omitió detalles.
Respecto de los avances en el mentado Banco del Sur, Taiana indicó que "se
habló en términos generales y por delante quedan conversaciones
técnicas".
La cumbre en Buenos Aires estaba pautada con agenda amplia y abierta, según
habían dejado trascender fuentes diplomáticas.
Taiana aceptó la ayuda ofrecida por Brasil que puso a disposición
de Argentina el buque polar Ary Rongel para cumplir con la Campaña Antártica
2007-08, luego del incendio que dejó inoperante al emblemático
rompehielos argentino Almirante Irízar.
Lula cerraba este viernes su visita a Buenos Aires que inició la noche
del jueves tras su arribo desde Santiago de Chile, donde firmó nueve acuerdos
de cooperación con su par chilena, Michelle Bachelet.