Más de 80 accionistas clase B se dieron cita
en Sutiss Manoa para rechazar la nacionalizaciónMás
de 80 accionistas clase B de Sidor se concentraron en
las instalaciones de Sutiss Manoa a fin de rechazar la
posición que algunos dirigentes sindicales tienen
respecto a la nacionalización de la transnacional.
Según miembros de la comisión de accionistas,
los líderes sindicales no representan los intereses
de todos los trabajadores sino de los grupos que están
con ellos.
Algunos
accionistas de Sidor dicen que sobran las razones por
la cual la empresa no puede ser “regalada” al
Estado venezolano. Algunos aseguraron que se ven reflejados
en la mala administración que el Gobierno nacional
tiene de algunas empresas mientras que otros comentaron
que pareciera que al Estado le gusta apoderarse de “la
gallina de huevos de oro”.
Lo
que la mayoría de los accionistas concuerdan
es que de aprobarse la nacionalización o reestatización
de Sidor, los adjudicatarios del 20% del capital accionario
de la transnacional inmediatamente “quedaríamos
en la calle”.
El
miembro de la Comisión de Accionistas clase
B de Sidor, Pedro Rondón, comentó que en
un principio es necesario informarles a todos los trabajadores
pasivos accionistas la importancia de “ser propietario
de la empresa”.
Partiendo
de este principio Rondón asegura que
no habrá discusión que valga para que las
15.242 familias que son accionistas de la empresa aprueben
una “decisión unilateral que en resumen
se quiere apoderar del capital accionario de Sidor”.
“Si el Estado toma a Sidor no es que nos van
a quitar nuestras acciones de forma tangible, sino que
las mismas perderán el valor ante las pequeñas
ganancias que arrojará la empresa en los cierres
financieros, producto de la mala administración”,
aseguró Rondón.
Comentó que el rechazo a la nacionalización
de la siderúrgica no obedece a caprichos sino
a muchos “espejos” que diariamente se ven
en las empresas que fueron tomadas por el Estado y que
están a punto de desaparecer como el caso de Alcasa,
Cantv y la Electricidad de Caracas “que no cuentan
con adecuaciones tecnológicas ni inversiones”.
Rondón aseguró que no se verá en
el espejo de los accionistas de la empresa Cantv, porque “todos
los accionistas estaremos en la calle, sin enfrentamientos,
para luchar por la opción de ganar - ganar que
se resume en ir a unas elecciones para lograr contar
con los dos representantes a la junta directiva de Sidor”.
Señaló que en la actualidad existen 5
directores en la CVG que dicen estar con la patria pero “se
han cansado de dañar el patrimonio de los trabajadores
y del país... es hora de que el mandatario nacional
nos escuche, porque tenemos una visión totalmente
opuesta a la de Sutiss”, advirtió Rondón.
Asimismo,
exigió a los directivos de la Corporación
Venezolana de Guayana (CVG) iniciar con la venta del
10 por ciento de acciones para la comunidad guayacitana
de acuerdo con lo establecido en el Programa de Participación
Laboral (PPL).
Por
su parte, Roberto Casanova, economista y miembro de
la Asociación Civil Liderazgo y Visión,
explicó que existen dos razones fundamentales
por las cuales los accionistas clase B de Sidor no deberían
apoyar la nacionalización de la empresa. En primer
término porque el Estado desviaría los
recursos públicos para comprar a la Siderúrgica, “por
lo menos la historia de Venezuela así lo señala”,
por lo que aseguró que “lo mejor es continuar
con lo que ya se decidió y no empezar de cero”.
La
segunda razón por la cual Casanova comenta
que los accionistas no deberían apoyar la nacionalización,
se resume en el efecto que esta decisión causaría
en la bolsa de valores, “donde evidentemente caería”,
además de que pocos serían los inversionistas
que desearían negociar con el Estado venezolano.
Ni lo uno, ni lo otro
Giovanni Barrios, miembro de la Comisión de Accionistas clase B de Sidor,
señaló que no está de acuerdo con la nacionalización
ni la reestatización de la empresa porque “no entiendo qué ha
dejado de brindar Ternium Sidor que el Estado pueda dar”.
Comentó que hasta la fecha la transnacional
ha seguido los requerimientos del Gobierno nacional,
abasteciendo al mercado nacional con 2.2 millones de
toneladas de acero y con un millón trescientas
toneladas para clientes extranjeros.
En
este sentido, Barrios explicó que Sidor gracias
al Plan 4, aumentó su capacidad productiva para
abastecer una demanda de acero nacional que supuestamente
crecería con la implementación de una política
económica del Estado. Sin embargo, hasta la fecha,
tal situación no ha ocurrido, lo que genera como
consecuencia que la cantidad de acero que produce Sidor
para el mercado nacional es mayor a la demanda, por lo
que surgió la necesidad de exportar el excedente
de mercancía producido.
Aclaró que Sidor no fue creada para exportar,
pero surgió la necesidad de abrir nuevos campos
ante la capacidad instalada con la cual cuenta la transnacional... “no
podemos apagar los hornos o cerrar las plantas para no
producir más acero, la única solución
es exportar”, comentó Barrios.
Señaló que el Gobierno nacional debería
llamar a quien “no está suministrando tubos
de acero sin costura”, es decir, Tavsa, para que
se acuerden solucionar las deficiencias que existan...
pero queda claro que los sidoristas no producimos tubos”,
aclaró Barrios.
“Niñas
lloronas”
El
accionista clase B, Víctor Moreno, dijo que
la actuación de los dirigentes sindicales en cuanto
al tema de la nacionalización de Sidor demostraba
la falta de representatividad de la masa obrera sidorista.
Además de rechazar la postura de los miembros
de la junta directiva de Sutiss, Moreno calificó de “niñas
lloronas” a los sindicalistas ante los argumentos
que ofrecieron ante la colectividad de que “el
patrono nos maltrata”.
Señaló que el verdadero problema de los
dirigentes de Sutiss es que perdieron la credibilidad
ante los trabajadores y Guayana por actuar sin razón.
Retó al movimiento sindical de Sidor a realizar
un referendo consultivo para saber si la posición
que los dirigentes asumieron en cuanto a la nacionalización
verdaderamente la apoyan todos los sidoristas.
Correo
del Caroni 11
05 07