El
ministro del Poder Popular para Interior y Justicia,
Pedro Carreño, anunció el
desmantelamiento de una "red interna de corrupción" que
funcionaba en las instalaciones del Complejo José Antonio
Anzoátegui, ubicado en el estado Anzoátegui.
Confirmó la detención del ingeniero Alejandro
Hernández Galindo, gerente de Proyectos del Departamento
Técnico de Pequiven, por estar presuntamente involucrado
en hechos de corrupción, tras haber extorsionado
a uno de los contratistas que trabajan en las obras que
ejecuta la petroquímica en la región oriental
del país.
Junto
a Hernández fue apresada otra persona,
cuya identidad no fue revelada por el ministro y de la
que sólo dijo que estaba siendo interrogada por
funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas,
Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la entidad.
El
procedimiento se hizo en respuesta a una denuncia que
introdujo el presidente de Pequiven, Saúl
Ameliach.
Cómo
fue
Fuentes policiales y del Ministerio Público señalaron
que en horas del mediodía del pasado jueves, detectives
del Cicpc de Puerto La Cruz detuvieron al ingeniero Alejandro
Hernández Galindo, de 45 años de edad,
en el momento en que supuestamente extorsionaba a un
contratista de Pequiven. La captura se produjo dentro
de las instalaciones de esa empresa.
También los funcionarios arrestaron a las 2:00
de la tarde del mismo día a Engelber José Castillo,
de 32 años, presunto intermediario entre el gerente
y el empresario, cuando salía de una entidad bancaria
ubicada en el Centro Comercial La Cascada, en el municipio
Urbaneja.
Castillo
iba acompañado por José Rafael
Gianni Sifontes, dueño de la contratista, a quien
al parecer, le exigían dinero para otorgarle los
contratos de la petroquímica.
Los
policías le decomisaron a Castillo un cheque
por la cantidad de 180 millones de bolívares,
que aparentemente depositaría en una cuenta personal,
pero no se supo a quién pertenece.
A
la fiscal V, Nelly Meneses Ortiz, con competencia en
materia de salvaguarda, le correspondió conocer
la causa.
Meneses
solicitó para los detenidos la medida
privativa de libertad por el delito de concusión,
contemplado en la Ley Contra la Corrupción.
Según la norma jurídica, todo funcionario
público que, abusando de sus funciones, induzca
a alguien a que dé o prometa, para sí mismo
o para otro, una suma de dinero o cualquier otra ganancia
indebida, será penado con prisión de dos
a seis años.
Sobre
este caso, el titular de Interior y Justicia aseveró que
la corrupción es incompatible con el socialismo
e hizo hincapié en que en todas las instituciones
del Estado "serán implacables en la lucha
contra el delito".
"En la revolución bolivariana estamos comprometidos
con el adecentamiento de la función pública".
Pedro
Carreño precisó que establecerán
medidas preventivas -aunque no dio detalles de éstas-
a fin de que "no venga un fiscal o juez inescrupuloso
a darle la libertad (a Alejandro Hernández)".
Saúl Ameliach no descartó que otras personas
estén involucradas en estos hechos de extorsión.
Derechos
Por no tener abogados de confianza, los ingenieros Alejandro
Hernández y Engelber Castillo se acogieron al
lapso de 12 horas como lo establece el Código
Orgánico Procesal Penal. Por ese motivo, será hoy
cuando la juez III de Control, Bolivia Álvarez,
decida -luego de escuchar sus testimonios- si los deja
privados de libertad o les da una medida cautelar sustitutiva.
El
Tiempo 12
05 07