Castro
ataca otra vez al etanol y ofrece rama de olivo al pueblo de Brasil
Por Carlos Batista
AFP
LA HABANA
Petroleumworld.com.ve 15 05 07
El
convaleciente presidente cubano Fidel Castro
volvió a la carga contra los agrocombustibles en Brasil, pero extendió una
rama de olivo a ese "hermano pueblo", en un nuevo artículo de
prensa, que confirma su nueva inclinación por la palabra escrita.
Ahora, el "editorialista" Castro se monta sobre un documental que califica
como "impactante", sobre el corte manual de la caña de azúcar,
que la brasileña María Luisa Mendonça llevó al reciente
VI Encuentro hemisférico contra los Tratados de Libre Comercio.
Sin embargo, a pesar de su fuerte crítica a la política del presidente
brasileño Luis Inacio Lula Da Silva en esa materia, Castro extiende ahora
una rama de olivo y aplaude dos acciones de ese gobierno: la nacionalización
de la patente de un medicamento contra el sida, y el acuerdo con Bolivia para
la venta de dos refinerías de petróleo.
"Apoyamos totalmente el decreto de nacionalización de la patente
a una transnacional farmacéutica para la producción y comercialización
en Brasil de un medicamento contra el SIDA, el Efavirenz, de precio abusivamente
alto", dice Castro.
Cuba, que también produce antiretrovirales, ha entregado a algunos países
las patentes para su producción y Castro ha sido un permanente crítico
de las compañías que los venden a precios altos.
Castro también aprueba "la reciente solución mutuamente satisfactoria
del diferendo con Bolivia sobre las dos refinerías de petróleo" brasileñas,
ubicadas en territorio boliviano.
"Reitero que sentimos profundo respeto por el hermano pueblo de Brasil",
dice el jefe de Estado.
Castro, de 80 años, quien convalece hace nueve meses y medio de una complicada
cirugía intestinal que lo hizo transferir el poder a su hermano Raúl
el 31 de julio, opina qe la política de los biocombutibles impulsada por
Estados Unidos y Brasil es perjudicial para los países pobres.
"Es necesario desmitificar la propaganda sobre los supuestos beneficios
de los agrocombustibles" dice Castro en su síntesis del documental
al que hace referencia.
El gobernante asegura que la película le permitió recordar "los
primeros años de (su) vida", cuando nació y creció en
la finca productora de caña de azúcar de Birán, propiedad
de su padre, un inmigrante gallego.
Castro argumenta que su padre Angel, "tenía cualidades como organizador,
reclutó un número elevado de jornaleros como él, se hizo
contratista y compró finalmente tierras".
De su madre, Lina Ruz, una joven campesina, segunda mujer de Angel, dice que "era
muy abnegada y sumamente consagrada a la familia y a las actividades económicas
de la plantación".
Sin embargo, para que nadie dude que es un hombre consecuente, Castro afirma
que "aquellas tierras fueron todas entregadas al pueblo por la Revolución",
que bajo su mando triunfó en 1959 y dictó dos leyes de reforma
agraria, que terminaron con el latifundio.
El texto titulado "Lo que aprendimos en el VI Encuentro Hemisférico
de La Habana" es el séptimo trabajo periodístico de Castro
desde el 29 de marzo, todos publicados bajo el cintillo "Reflexiones del
Comandante en Jefe", que parecen confirmar su nueva pasión por la
palabra escrita.