Por Marianna Parraga
El Universal
CARACAS
Petroleumworld.com.ve 08 08 07
Como
parte de su gira latinoamericana, el
Presidente Chávez ha comenzado
a ofrecer a los países vecinos la
opción de recibir gas natural licuado
(GNL) de Venezuela, para lo cual se requiere
la construcción de terminales de
regasificación en las naciones receptoras.
Mientras
las autoridades energéticas
locales aún dilucidan cuál
será el destino del gas que no ha
comenzado a salir de Plataforma Deltana
y Mariscal Sucre, originalmente pensados
para exportar, la posibilidad de enviar
GNL luce como la alternativa idónea
al "enfriado" proyecto del Gasoducto
del Sur, en palabras del propio Chávez.
La
elección del GNL le da la razón
a decenas de analistas que han condenado
el proyecto de gasoducto, tildado de faraónico
por sus costos, sus implicaciones ambientales
al pasar por el Amazonas y la magnitud
de las reservas de gas requeridas para
alimentarlo, principalmente.
En
contraposición, y aunque también
hay incidencias ambientales que cuidar,
la exportación de GNL podría
abrirle nuevos mercados a Venezuela y crear
sinergias con otros países, entre
ellos Chile y México, que ya cuentan
o construyen terminales de regasificación.
"Vamos a firmar en Argentina el documento
para iniciar la construcción de
la planta de regasificación, que
es otra alternativa al gasoducto, para
no perder tiempo. Si el gasoducto, por
alguna razón, se continúa
retardando, bueno, yo le dije a Kirchner:
'entonces vamos a hacer una planta aquí para
llevar el gas licuado en barco por el Atlántico
y allá se vuelve a regasificar'.
Es un tema estratégico el gas de
las viviendas, de los vehículos,
de la petroquímica, de las termoeléctricas.
Energía barata y limpia", anunció Chávez
el domingo.
La
planta de regasificación proyectada
en Bahía Blanca, Argentina, prevé ser
financiada por completo por Venezuela a
un costo de 400 millones de dólares
y estaría lista para el año
2009.
Tratado unificador
El proyecto de Tratado Energético
Suramericano, presentado por Venezuela
en el marco de la cumbre realizada este
año en Margarita, fue firmado por
Argentina y se espera que otras naciones
de la región se añadan como
parte de la gira presidencial.
El
tema energético promete copar
buena parte de la agenda presidencial,
toda vez que se planea la firma de acuerdos
para el suministro petrolero y para la
construcción de refinerías
conjuntas entre Pdvsa y otras petroleras
de la región.
Sobre
esto último, el ministro
de Minas y Petróleos de Ecuador,
Galo Chiriboga, declaró, según
Efe, que está prevista para mañana
la firma en Quito de un convenio con Venezuela
que permitirá concretar la creación
de una nueva refinería de 300 mil
b/d de capacidad en la provincia de Manabí a
un costo estimado de hasta $4 mil millones.
"Hemos dado los pasos fundamentales
para que este proyecto empiece a ser realidad.
Los detalles técnicos y económicos
serán fruto, precisamente, de la
firma de este convenio". Calificó de "estratégica" la
decisión de suscribir el proyecto,
que le ahorraría a Ecuador la necesidad
de importar derivados.
Según el funcionario, la alianza
entre Ecuador y Venezuela abre la posibilidad
de hacer realidad una política energética
regional. "``Hay un trabajo entre
Petroecuador y Pdvsa y de ese trabajo puede
abrirse la posibilidad de que otras empresas
estatales latinoamericanos puedan participar
o asociarse'', asomó Chiriboga.
El Universal 08 08 07