AFP
WASHINGTON
Petroleumworld.com.ve 14 09 07
El presidente estadounidense George W. Bush decidió traer
de nuevo a buena parte de los 30.000 soldados que había enviado hace unos
meses como refuerzo a las tropas que ocupan Irak, dijo un funcionario este jueves,
cuando se multiplica el reclamo demócrata de abandonar la guerra.
Bush aceptó lo dicho por el jefe de las tropas estadounidenses en Irak,
general David Petraeus, que había recomendado regresar 2.200 marines en
septiembre, una brigada del ejército antes de Navidad y reducir de 20
a 15 brigadas para mediados de 2008, dijo el funcionario bajo el anonimato.
De esta manera, la reducción será de al menos 21.500 soldados,
según el Pentágono.
La decisión dejaría en unos 130.000 la cifra de soldados estadounidenses
ocupando Irak a mediados de 2008, a escasos meses de que Bush entregue las llaves
de la Casa Blanca a su sucesor.
Bush "aceptará esa recomendación" de Petraeus en un mensaje
que dará a la nación la noche del jueves, indicó el funcionario.
El mensaje de Bush se transmitirá a todo Estados Unidos por televisión
a las 21H00 de Washington (01H00 GMT del viernes).
En su testimonio ante el Congreso, Petraus dijo que la estrategia de aumento
de tropas estaba logrando su objetivo de disminuir la violencia sectaria, subrayando
especialmente el caso de la provincia de Anbar, donde tribus sunitas se han aliado
a los estadounidenses para luchar contra Al Qaida.
Sin embargo, el principal aliado del ejército estadounidense en Anbar,
el jefe tribal sunita jeque Abdul Satter Abu Risha, murió este jueves
en un atentado con bomba en el oeste de Irak. La Casa Blanca repudió la
muerte del jeque, calificándola de "atrocidad". Además,
otra bomba estalló en una plaza en el este de Bagdad, matando al menos
cuatro personas y poniendo fin a la calma del primer día del Ramadán.
Mientras, el Partido Demócrata -que exige una retirada de Irak total y
cuanto antes- ya lanza una dura ofensiva contra la decisión de Bush de
sacar sólo a estos recientes refuerzos.
Distintas encuestas sugieren que los estadounidenses están mayoritariamente
a favor de un retiro de Irak, donde más de 3.700 soldados estadounidenses
y decenas de miles de iraquíes murieron desde la invasión en 2003.
Los partidos ya comenzaron la campaña para las elecciones de las que saldrá el
sucesor de Bush, en noviembre de 2008.
El jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo
que Bush ofrecerá en su mensaje "más de lo mismo". Sacar
los 30.000 soldados adicionales enviados este año no es "ni una baja
ni el cambio de estrategia que necesitamos", agregó.
"Creo que los demócratas invirtieron su capital político todo
el año en un fracaso en Irak", dijo en cambio el representante republicano
John Boehner al regresar de Irak. "Ahora tenemos éxito en Irak, y
con esperanzas de seguir teniéndolo", apuntó.
Sin embargo, asesores de la Casa Blanca reconocieron que no han tenido éxito
en una meta definida como central: disminuir la violencia sectaria.
Los esfuerzos por lograr un compromiso sobre un proyecto para compartir las rentas
provenientes del petróleo entre los kurdos, sunitas y chiítas "parece
haber colapsado", publicó el New York Times el jueves.
Previo al discurso que Bush pronunciará, la Casa Blanca ha reiterado que
ve progresos en la seguridad y política de Irak, aunque no ha arriesgado
fecha para el fin del conflicto.
"Uno no sabe cuándo va a terminar la guerra porque (...) uno no tiene
una bola de cristal", dijo el portavoz de Bush, Tony Snow.
AFP
13 09 07