Un grupo de 300 ex trabajadores protestaron ayer en Anaco, estado Anzoátegui, para exigirle reenganche a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Desde tempranas horas de la mañana los manifestantes cerraron la vía a Buena Vista en reclamo de los puestos que la industria les ofreció el año pasado.
Empleados comentaron que hasta 2008 prestaron servicios al consorcio Sadeven-Vinccler-Sodinsa, contratista de la corporación petrolera, en la construcción de una planta gasífera en el Campo San Joaquín, que forma parte del Proyecto de Gas Anzoátegui (PGA).
Los obreros recordaron que el año pasado fueron víctimas de un "despido masivo" luego que la asociación privada abandonó la ejecución de la obra por falta de pago por parte de Petróleos de Venezuela.
"Cuando el consorcio se fue PDVSA dijo que iba a incorporar a 800 trabajadores. Supuestamente ese proceso era para abril pero hasta ahora no nos han dado respuesta", comentó un empleado que prefirió el anonimato.
La fuente denunció que la empresa estatal "se burló" de la masa laboral, puesto que se entregó el proyecto de construcción a otra contratista y no absorbieron a los obreros.
"Nada más incorporaron a un grupo de 200 personas. El resto quedó por fuera. Lo que dicen es que para este año no se presupuestaron recursos para esa obra".
Trabajadores denunciaron que fueron despedidos sin recibir completos sus beneficios laborales. Solo les cancelaron un adelanto de las prestaciones sociales.
Durante el primer día de manifestaciones no se presentó ningún funcionario de la estatal petrolera. Los trabajadores mantendrán la protesta hasta obtener una respuesta a sus peticiones.