El banco estará al "servicio de los objetivos estratégicos de desarrollo económico y social ante un proceso de crisis del sistema capitalista mundial", dijo el diputado Ricardo Sanguino, presidente de la comisión de Finanzas del Parlamento.
La nueva ley autoriza al BCV a "comprar y vender en mercado abierto" los títulos de deuda emitidos por Petróleos de Venezuela (PDVSA), lo que estaba previamente prohibido.
Si esos títulos "se denominan en moneda extranjera, su tenencia por parte del BCV constituye un activo en divisas que al liquidarse o vencerse pasará a formar parte de las reservas internacionales del país", indicó el texto de exposición de motivos de la ley.
Además, postula que el BCV transferirá recursos al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) con frecuencia semestral y no anual, como se hacía hasta el momento. Esos recursos se determinarán tomando en cuenta la estimación del "nivel adecuado de reservas internacionales", según el texto legal.
La ley, aprobada por la mayoría oficialista en el Parlamento, también flexibiliza las condiciones con las que el banco entrega créditos a proyectos productivos, eliminando el límite establecido de dos años y prorrogable una sola vez.
La parlamentaria opositora, Pastora Medina, señaló que la nueva ley causará "desequilibrios" en la economía y "significa una subordinación del BCV".
El economista Domingo Maza, ex director del BCV, sostiene que con la reforma, el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez podrá recurrir al ente monetario para financiar el déficit gubernamental, lo cual, asegura, vulneraría su soberanía y fortaleza.